Sobre el manga

Abril 21, 2008

En este primer post o artículo encontraréis información (e imágenes) sobre qué y cómo son los mangas, y sobre otros términos relacionados que suelo o puedo usar en el programa como:

shojo manga, shonen manga, seinen manga, josei manga, chibi, superdeformed, tankobon (tomo de manga), revista de manga, artbook, mangaka…,

y al final explico un poco lo que es un manhwa. También podréis leer diversas aclaraciones sobre este mundo que tanto me gusta, y algunas reflexiones al respecto, comparaciones con el cómic occidental, y detalles curiosos. He tratado de escribirlo de modo que cualquiera que no tenga apenas idea del tema, o que incluso tenga prejuicios al respecto, pueda saber a qué me refiero.

1. ¿Qué es el manga?

Manga es la palabra que se usa para nombrar a la historieta japonesa. Aquí llamamos manga a todos los cómics o tebeos procedentes de Japón. Y de autores japoneses, aunque empieza a haber otros autores no japoneses que dibujan “al estilo manga”, pero no sería correcto denominar a sus obras como mangas, en sentido estricto; a tal fin han surgido nombres como amerimanga o euromanga dependiendo de su lugar de origen.

2. ¿Qué tipos de mangas hay?

El manga, y la historieta en general, no deja de ser un género literario. Y como la propia literatura puede ser de muchas clases, abordar toda clase de temas y orientarse a un sinfín de públicos.

Aquí tiende a asociarse al tebeo (los dibujitos) con lecturas para niños, erróneamente; efectivamente no todo el manga, de hecho, una gran parte de él, no es para “niños”.

En Japón, al manga para niños se le llama kodomo manga (la palabra kodomo significa niño en japonés). Un ejemplo de esto sería Doraemon, el gato cósmico.doraemon

Luego, siguiendo con la clasificación japonesa, tendríamos el shonen manga, o manga para chicos (adolescentes) y el shojo manga (la palabra shojo se lee “sooyo”), o manga para chicas (adolescentes). En otro post me centraré en estos dos tipos de manga, ya que forman el grueso de los mangas que se pueden leer aquí, pero no hay que olvidar que estas categorías no son más que eso, simples etiquetas que no impiden que, por ejemplo, un shonen (a menudo se abrevia y no hace falta añadir lo de manga) como Full Metal Alchemist, por ejemplo, tenga mucho éxito entre el público femenino, o que haya muchos lectores masculinos de shojo.

A continuación vendría el seinen manga, o manga para lectores masculinos ya crecidos, y el josei (“yoséi“, se leería, más o menos) manga, lo mismo pero esta vez orientado a mujeres jóvenes y adultas. Se puede decir que son los shonen y shojo en su versión más madura.

Y luego habría muchos más, mangas orientados a toda clase de profesionales, a oficinistas, u obreros, por ejemplo, o a amas de casa, tratando temas que puedan interesar más en concreto a estos sectores de la sociedad, y a muchos más, sin olvidarnos del manga alternativo. En suma, que como ya dije, el manga tiene en Japón la misma consideración que los libros, es decir, que consideran que el formato de viñetas con dibujos es tan apto para contar historias como la simple palabra escrita, y que no es sólo para los niños.

Seguramente, lo que ha provocado el éxito del manga es precisamente esta diversidad de géneros. Hasta entonces, lo que había (o lo que había quedado) en el panorama del cómic en España era, o bien el tebeo de humor (patrio, como Mortadelo y Filemón, o no, como Obelix y Asterix, etc.), o bien el cómic de superhéroes americano, o bien el cómic europeo, normalmente destinado a hombres adultos y generalmente con tramas históricas, o fantásticas o de ciencia ficción, y/o con componente erótico (pero orientado al público masculino). Y ya estaba, básicamente no había más. Por eso cuando llegó el manga, sobre todo en su vertiente “para chicas”, se encontró con un vacío que supo llenar (esto ya lo precisaré cuando hable del shojo). Una de las bazas a favor del manga puede estar en su estilo (del que hablo más abajo), pero otra está en que, como digo, ofreció lectura para el público femenino, para las chicas, y no tan chicas, (y con la demanda, ha crecido la variedad de manga que se trae y se empiezan a encontrar argumentos para todos los gustos) que hasta esa fecha parecían totalmente desinteresadas del mundo de la historieta, así como historias asequibles para segmentos más jóvenes o menos definidos del público. Creo que éstas son las claves del éxito del manga, aunque seguramente habrá más y es un tema que sería interesante analizar. (Además, a diferencia del cómic de superhéroes, las historias, aun cuando pueden “eternizarse” (las series de shonen pueden ser muy largas) siempre tienen un final (hay excepciones, pero en general todo manga tiene un comienzo y un final).

Por último en esta tipología del manga no podemos dejar de mencionar el conocido hentai, o manga erótico (o porno) para adultos, con unas importantes ventas tanto dentro como fuera de Japón (por razones obvias…).

3. ¿Qué es el estilo manga?

Todo el mundo asocia el manga a los ojos grandes, y tiene razón (en parte). El manga ha desarrollado un estilo muy expresivo, lo que incluye el tamaño de los ojos. Unos ojos grandes expresan más que unos simples puntos en un dibujo, y quedan más guapos. Se dice que los autores de manga, sobre todo los de manga para chicas, emplean bastante tiempo en diseñar unos hermosos ojos para sus personajes, pues es la clave para que resulten atractivos y puedan mostrar sus emociones (en los shojos las tramas amorosas tienen mucha importancia; un grafismo sencillo, tipo Snoopy, no haría justicia a las historias). Buscar otras explicaciones además de la estética a esos “ojotes” puede ser exagerado; en todo caso lo que está claro es que, sobre todo de cara a los lectores occidentales, un estilo de esas características es una ventaja: un personaje oriental y uno occidental se van a representar prácticamente igual, y la identificación con los personajes así, es más sencilla.

He aquí diversos estilos de ojos (dos son de autoras de shojo manga reconocidas):

Tuto_ojos___para_alumnos_by_DKSTUDIOS05

Se ha hablado mucho sobre que el del manga es un estilo exagerado, pero se trata de una generalización. Para empezar hay manga de estilo “realista”, (especialmente en el manga orientado a un público adulto) de ahí que no se pueda decir que todo el manga es de “ojos grandes” y demás. Por otra parte, no sólo hay un estilo manga, hay muchos, casi tantos como autores. En tercer lugar, unos tenderán a la exageración y otros no. Hay que tener en cuenta que el mercado del manga es muy amplio y hay mucha competencia, hay muchos autores y llevan años tratando de ofrecer al público lo que quiere. Y si algo tiene éxito… pero como todo, hay modas. Por tanto no se debe reducir el manga a cuatro estereotipos (de este tema me ocuparé en el post sobre anime). Evidentemente, luego que el dibujo te guste o no es otra historia.

Lo que sí es cierto es que el modo de contar las historias difiere respecto al occidental clásico en que, frente al cómic (en general), el manga emplea muchas más viñetas en contar lo mismo, no resume tanto las acciones y las detalla mucho más. Se suele decir que un buen manga (por lo menos juvenil) tiene que poder entenderse sin necesidad de leer los bocadillos (luego los bocadillos aportarán mucha más información, claro, pero las acciones de los personajes tienen que quedar claras por los dibujos).

Por otro lado, en aras de esa expresividad tan característica, el manga se vale de diversos recursos, como pueden ser los personajes superdeformed, (superdeformados) o chibis, esto es, el mismo personaje que protagoniza el manga pero que en determinadas escenas aparece “reducido”, con proporciones casi de bebé, o bien de un modo más simplificado o exagerado, para lograr diversos efectos. Por ejemplo, Chicho Terremoto es un personaje superdeformed. En realidad es tan grande como los demás personajes, un adolescente normal, pero a lo largo de toda la serie que protagoniza, aparece en forma chibi (pequeña) para exagerar su corta talla y hacerlo más gracioso ( por eso cuando se ponía serio parecía que crecía y hasta se volvía guapo; ése sería su aspecto “real”, más o menos). Aquí tenéis el personaje de Misaki, del manga de Angelic Layer, y sus amigos, en sus versiones normal y superdeformed:

chibi

Para representar incredulidad, o incomodidad, por ejemplo, el manga se vale de la famosa “gota en la cabeza” (que les aparece a los personajes cuando están vueltos de espaldas al lector, o si están de frente, a un lado de la cabeza); cuando están “cabreados”, les aparece en la frente una especie de cruz abierta por los extremos (son las venas hinchándose de furia); las caras pueden adoptar gestos exagerados (ojos en forma de espiral cuando están mareados o emocionadísimos, un aspa por boca cuando se han quedado mudos (cara de conejito), boca extragrande, chichones bestiales en la cabeza o dos tiritas cruzadas para representar un golpe que han llevado…), etc. En realidad yo pienso que son la evolución de recursos que también se usaban (o usan) en el cómic occidental para representar esos estados de ánimo de un modo muy visual.

4. Otras características del manga.

El manga se publica en blanco y negro, normalmente. En ocasiones pueden incluirse ilustraciones a color, o algunas páginas del manga coloreadas por los propios autores (últimamente suele usarse el ordenador a tal fin). Probablemente ésta sea una de las principales desventajas frente al cómic occidental, que suele ser a color. Para paliar esa falta de color el manga usa los grises, mediante el uso por parte de los autores de tramas (que se pegan en el dibujo entintado para formar sombras y diversas texturas, en los fondos, la ropa…) o coloreando por ordenador. Recursos: cuando un personaje se sonroja, por ejemplo, se procede a “rayarle las mejillas”, incluso saliéndose del contorno del rostro, lo que crea una sensación de sonrojo y calor muy lograda. La ventaja del blanco y negro es que abarata costes (sobre todo en tiempo).

Y es que los mangas, en Japón, suelen aparecer primero en revistas de manga de periodicidad mensual o semanal, de entre 200 a 900 páginas (con lo que llegan a ser gordas como guías telefónicas), que se componen de varios mangas (20 o 40 páginas de cada uno), y suelen estar impresas con baja calidad de papel y tinta, y a color sólo vienen la portada y algunas páginas. Pueden incluir además otras secciones aparte de los mangas, como revistas que son, e incluso incorporar algún regalo (merchandising de los mangas preferidos por el público aparecidos en la revista). Por supuesto hay toda clase de revistas en función de los mangas que aglutinan en sus páginas (hablaré sobre ellas más a fondo en el post sobre shojo y shonen).

Por así decir lo que se publica en cada revista es un capítulo de cada manga, como el capítulo de una serie. Si tiene éxito, los capítulos se recopilarán en formato tankobon, esto es, lo que yo llamo tomos o tomitos, ahora sí, con buena calidad de papel y tinta, e incluso incluyendo diversos extras. Un manga puede componerse de un sólo tomo, o de 12, o de chorrocientos si es un mega éxito.

Los tomos no suelen ser muy grandes, oscilando sobre el palmo de altura, (hay excepciones, como puede ser el manga de Nausicaa) y caben reediciones y ediciones de lujo del mismo manga. Aquí lo que nos llega es el manga directamente en tomos, (a veces la edición se toma directamente de la de lujo japonesa, y ya depende de las editoriales respetar lo más posible la edición original, o no, en cuanto a diseño de portada, páginas a color que se incluyen, etc.) así que no queda más remedio que probar suerte e iniciar series a ver si nos gustan; nosotros no podemos leer nada de ellas previamente en ninguna revista… Los precios aquí de los mangas, son de entre unos 6 y unos 10 euros por tomo (puede haberlos más caros o más baratos pero lo normal es que cuesten 7 con algo u 8 euros). Frente a lo que cuestan en Japón, que son unos 400 yenes (sobre 3´50 euros). (No es justo… ) Las revistas costarían en torno a los 200 o 300 yenes (ago menos de 2 o 3 euros). Jo… Los mangas ( los tomos) suelen publicarse en nuestro país con una periodicidad mensual o bimensual normalmente, y gracias al éxito que hoy tienen ya se traen series aún no finalizadas en Japón, con una diferencia de unos pocos tomos respecto a la edición japonesa en curso (igual que pasa con las series de TV).

En la siguiente foto podéis ver varios mangas de diverso formato (y precios) publicados en España (adivinad cuál cuesta más y cuál es el más barato, los comic books no cuentan):

mangas

Cuando aparecieron los primeros mangas en nuestro país, no solía respetarse por parte de las editoriales el mencionado formato tankobon, sino que se editaban al estilo que había por entonces de comicbook (revistitas de unas cuantas páginas) con lo que, debido precisamente al desarrollo detallado de los mangas y su extensión, el que ¡cada mes! se publicaran unas pocas páginas del manga hizo que muchas series se cancelaran por falta de ventas, y que las series se hicieran eternas de coleccionar. Hoy al menos se paga por un buen montón de páginas, que calman la espera hasta la salida del siguiente tomo. Muchas series que en su día se cancelaron hoy se reeditan con excelentes resultados. (Ejemplo (en detalle) de manga reeditado en las dos versiones, en la foto anterior también podéis ver otro ejemplo, el del manga de Marmalade Boy o La Familia Crece (los dos son de la misma autora, jeje :)

comparativa

Respecto a la fidelidad a las ediciones originales, el manga presenta dos particularidades:

1-Se lee al revés. El sentido de lectura japonés es inverso al nuestro. Los mangas deben comenzarse por lo que sería la última página en un libro occidental y seguir las viñetas de derecha a izquierda. Una vez que te acostumbras no es difícil (a mí me pasa que ya ni me doy cuenta de cuándo una publicación está en sentido oriental u occidental, y sigo las viñetas automáticamente en una dirección o en la otra sin percatarme de ello).

lectura sentidos

De la que se empezaron a publicar los primeros mangas las editoriales solían invertirlos para adecuarlos a nuestro modo de leer las cosas, pero ahora respetan el sentido de lectura original (algunos mangas perderían con la inversión de los dibujos, y además dicha inversión volvía zurdos a los personajes diestros, y viceversa, aquello que no fuera simétrico cambiaba de lugar respecto al original, detalles diversos en ese sentido se veían alterados (manecillas de reloj que ya no señalaban la hora que era, por ejemplo) y los fans estaban que trinaban) excepto en ciertos mangas que por el público al que se considera que están destinados, más joven y/o poco familiarizado con el manga, se siguen invirtiendo. En la foto de más arriba a la derecha, podéis apreciar mangas editados en los dos sentidos de lectura. La imagen de la izquierda pertenece al de Corona de Flores.

2-Las onomatopeyas, que vienen escritas en japonés (en el cómic occidental, escrito en alfabeto occidental, proceda de donde proceda, un bang siempre es un bang) y con el que las editoriales tienen el problema de su traducción o no traducción (esa es la cuestión). De nuevo depende del público potencial del manga en cuestión, y de la editorial. En unos casos se traducen todas, con el consiguiente problema de que si no se hace bien, lo único que se consigue por el procedimiento de borrar y de cubrir las onomatopeyas japonesas con su traducción es tapar partes del dibujo que de otro modo se verían (lo que fastidia especialmente en escenas de acción); un ejemplo de traducción muy bien hecha en mi opinión, con las onomatopeyas españolas perfectamente integradas en el dibujo original como si siempre hubieran estado ahí es el de los 6 últimos tomos de Card Captor Sakura. En otros casos la onomatopeya se deja tal cual está, sin traducir, y en apartes en las zonas en blanco, o en chiquitito sobre la onomatopeya original, se pone su traducción, de todas o de sólo las imprescindibles para que la acción se comprenda. (Yo casi prefiero esta segunda opción). Un detalle gracioso es que, si se traducen literalmente algunas onomatopeyas el resultado es que algo al girar no hará “zis, zas” o algo al relucir no hará “blink” sino que en japonés eso se expresa como “gira, gira” o “brilla, brilla” ^^.

He aquí unos ejemplos de todo lo dicho (de izquierda a derecha, onomatopeyas sin traducción, onomatopeyas originales y traducción, traducción completa y traducción completa más elaborada, y el “brilla brilla”):

onomat sin onomat 2 onomat 1 onomat 3onomat 0 brilla brlla

5. ¿Qué es un art book?

Precisamente porque el manga no se edita en color, es frecuente la realización por parte de los autores de ilustraciones a todo color (para portadas o portadillas en la revista, etc.) que luego se recopilan en los art books, o libros de ilustraciones. Estos libros de ilustraciones son, pues, frecuentes en el mundo del manga, sobre todo respecto a series exitosas, y suelen incluir comentarios del autor sobre cada ilustración y otros extras (desde bocetos a una historieta exclusiva). También los puede haber de diseños de anime. Y por supuesto hay art books de artistas occidentales, no sólo de manga. Aquí en España también se venden, después de haberse vendido el manga del que parten (como ejemplo, el manga de Card Captor Sakura y dos de sus art books).

art book

6. Sobre los autores de manga.

Al autor de manga se le conoce como mangaka en Japón (profesional del manga). Es habitual que el propio dibujante sea el guionista de su manga. Es como si fuera un escritor que se expresa mediante imágenes. Por supuesto, también hay mangas en los que el guionista y el dibujante son personas diferentes. También es habitual que el mangaka tenga ayudantes, que le echan una mano con el entintado, los fondos, etc. No suelen figurar en los créditos del manga, pero hay mangakas que comenzaron siendo ayudantes de otro.

Los mangakas suelen ser bastante celosos de su intimidad, suelen usar pseudónimos, suelen representarse a sí mismos con caricaturas, y siempre se quejan de no llegar a tiempo a los plazos de entrega del manga a su editor… XD

7. Para terminar, ¿qué es un manhwa?

Un manhwa es un “manga” coreano, ni más ni menos. Últimamente las editoriales se animan a traer estos cómics procedentes de Corea del Sur, bastante emparentados en cuanto a estilo y argumentos con sus vecinos japoneses. A los autores de manhwa se les conoce por el nombre de manhwagas, y además de porque aparezca mencionado en la portada, podréis reconocer un manhwa por los nombres de sus autores: Hang Seung Hee, Jun Jin Suk, Park Jin-Hwan, Lee Young You… (aún no los conozco demasiado) frente a los nombres japoneses: Wataru Yoshizumi, Chiho Saito, Gosho Aoyama, Masakazu Katsura, Akira Toriyama… aunque en ocasiones unos y otros usan apodos o nombres “no orientales” (generalmente en inglés), como por ejemplo el grupo Clamp (japonés) o el autor Oh! Great (también japonés). Por cierto, el manhwa se dibuja y se lee en sentido occidental, así que los manhwas que nos llegan no han sido invertidos. Yo creo que el manhwa tiene su propio estilo, diferente al japonés. Tiene algo… ¿a vosotros que os parece?

2 Responses to “Sobre el manga”

  1. muy buena informasion

  2. ¡¡Gracias!!^^

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