X 1999 (primera parte)

Junio 9, 2009

Y ahora toca hablar de una de las series más emblemáticas de Clamp: X 1999 (también llamada simplemente X, o X Clamp).

Comenzó a publicarse en la revista Asuka (una revista para chicas) en 1992, y hasta la fecha han aparecido publicados 18 tomos recopilatorios, pero este manga permanece inacabado. Sobre los motivos de esto hablaremos más adelante.

La historia de X 1999 transcurre en el llamado Tokyo apocalíptico de Clamp, y la Torre de Tokyo es un elemento omnipresente a lo largo de todo el manga (y un elemento recurrente en muchos de los mangas de Clamp). Esta torre fue construida de modo similar a la torre Eiffel de París (y es la torre de metal más alta del mundo, superando a la propia torre Eiffel) y está pintada de rojo y blanco (por las normas de aviación), coincidiendo con los colores de la bandera japonesa, por lo que es todo un símbolo. Por tanto, el manga que nos ocupa está ambientado en el Tokyo de la época, es de temática fantástica pero hace referencia a la realidad como vemos. Al haberse dilatado tanto su publicación en el tiempo, las propias Clamp reconocen que muchos lugares representados en las viñetas del manga han cambiado (también el modo de vestir, la tecnología y demás) y esto se ve reflejado en el manga, lo que lo convierte en un perfecto escaparate no ya solo de determinadas localizaciones como del propio estilo Clamp. A través de las páginas de X podemos apreciar toda la evolución del grafismo de Mokona, la dibujante principal, desde el estilo de principios de los noventa, similar al de su debut, con esos chicos de hombros inacabables y largas piernas y personajes en general tan estilizados, tan shojo, al reciente estilo que sin distanciarse excesivamente del primero, para no hacer a los personajes irreconocibles, sí nos muestra personajes más proporcionados (en un estilo más similar al de Chobits, por ejemplo) y más depurados, con un dibujo contundente pero preciosista, muy, muy bonito. Sin duda X 1999 es una maravilla gráfica, y por eso muchos la consideran la obra cumbre de Clamp, además de por su temática; destaca especialmente por el abundante uso de tramas hasta el punto de que con ellas parecen querer colorear el manga. Pese a ser un shojo manga, cuenta con fondos elaborados en los que como digo pueden reconocerse lugares reales dibujados a partir de fotos.

El argumento toma como base la idea del fin del mundo en una fecha señalada, en este caso 1999, que se suponía iba a ser el año en el que todo se acabaría (como vemos un tema que nunca queda desfasado y resucita hoy con un nuevo fin del mundo señalado para el 2012), y al parecer la clave para evitar la destrucción de nuestra Tierra está en la decisión que tome un muchacho, el elegido, llamado Kamui Shiro.

El nombre de Kamui, como se nos repite varias veces a lo largo de todo el manga, significa precisamente “elegido”, pero es un nombre que puede tener dos significados: “el que representa a Dios” y por tanto el enviado por los dioses para salvar la Tierra, o “el que caza a Dios” y por tanto el que destruirá el mundo. Kamui, un chico algo bajito para su edad, muy guapo (”con una bonita cara”) y cabellos rebeldes XD, en un principio no es más que un joven estudiante de secundaria que aunque consciente de lo que se le viene encima, hacía una vida más o menos normal con su madre Tohru Magami (del padre no se sabe nada, como buen elegido) en Okinawa, hasta que un día regresa a casa y se encuentra con que está ardiendo y su madre está dentro, pero una fuerza le impide acceder a la casa. Su madre, quemándose, pero sin intentar o sin poder salir, le dice que regrese a Tokyo, porque allí le aguarda su destino, y muere abrasada por las llamas. Solo en el mundo, Kamui cumple con la última voluntad de su madre y regresa a la capital de Japón, pues él había pasado su infancia allí hasta que su madre decidió que debían irse lejos. Y en una famosa escena (así comienza el manga) lo vemos subido a la Torre de Tokyo contemplando la ciudad a sus pies vestido con una capa (de estilo vampiresco) diciendo “he vuelto, mamá”.

En Tokyo, Kamui comienza al instituto, y lleva el típico uniforme japonés, negro y de inspiración militar, el gakuran, (es su estampa típica) y allí se encuentra con sus amigos de la infancia, los hermanos Monou: Fuuma, un chico alto, serio, atlético y muy amable, y Kotori, una jovencita adorable y enfermiza con cierta capacidad para comunicarse con los animales y las plantas, muy sensible. Pero él les evita porque no quiere involucrarlos en lo que está por venir, y a tal fin se comporta de un modo borde y esquivo, como si no quisiera saber nada de ellos, diciéndoles que ha cambiado y que se alejen de él, aunque en realidad a Kamui le gusta Kotori de siempre (y a ella le gusta él) y es muy amigo de Fuuma, que prometió protegerle de todo peligro si cuidaba siempre de Kotori, por lo que la situación se hace muy dura para él (y para sus amigos, su “familia” podemos decir, la única que le queda). La causa de que se separaran al parecer es que, seis años antes, siempre estaban juntos porque sus madres eran amigas, pero un día Saya, la madre de Kotori y Fuuma apareció muerta, despedazada, y fue entonces cuando Tohru decidió alejar a Kamui de los Monou, pues según le cuenta a Kamui, Saya murió por culpa de la espada divina. Esta espada es el arma que va a usar el elegido en el día señalado, y es una espada muy especial, y su origen lo es más aún. Se queda custodiándola el padre de Kotori y Fuuma, Kyogo, que es el monje que cuida del templo encomendado a su familia.

Sin embargo la persona que echa a andar todo el engranaje del destino es Hinoto, también llamada la Princesa Hinoto, una vidente de sueños que vive en los sótanos del palacio de la Dieta, esto es, el Parlamento japonés, y hace predicciones para los políticos. Hinoto puede ver el futuro a través de los sueños, y también pasearse por los sueños de otras personas. De esa manera descubre a Kamui, pues es ciega, además de albina (y tiene los ojos rojos; seguramente es la causa de que no pueda ver), sorda y muda, se comunica con la mente, y nunca sale de allí (suele ir ataviada de un modo tradicional, con una especie de quimono espectacular que hace que nunca se le vean las piernas, (no puede caminar) además de un tocado muy elaborado para decorar su larguísima melena y lleva pintado un ojo en la frente, un “tercer ojo” que alude a sus capacidades visionarias). Hinoto ha visto en sus sueños que existen dos destinos, y que Kamui es la llave para decidir el futuro: si Kamui elige un destino, la Tierra se salvará, y si elige otro, todos perecerán. De ahí el título de la serie, X, que alude a la incógnita de no saber lo que pasará al final, y el propio nombre del protagonista.

Hinoto por supuesto quiere salvar la tierra, y para eso ruega a Kamui que elija el destino salvador, y que se convierta en un Dragón del Cielo, en un enviado de los dioses. En su lucha no estará solo, y si elige ser un Dragón del Cielo le acompañarán en su destino otras seis personas, los Dragones del Cielo, que Hinoto está reuniendo. Pero si elige el partido de la Tierra, porque más adelante descubrimos que de lo que se trata es de salvar la realidad que conocemos, se trata de salvar a los humanos, mientras que el otro destino posible es que los humanos que contaminan el planeta desaparezcan y que de algún modo gane la tierra, (como vemos comienzan los matices típicos de Clamp, y la historia introduce elementos ecologistas) entonces se convertirá en un Dragón de la Tierra, liderando a otros seis Dragones de la Tierra que está reuniendo la hermana menor de Hinoto, Kanoe, una mujer exuberante, todo lo contrario a su hermana, cuyos fines últimos desconocemos.

Teóricamente los buenos son los Dragones del Cielo y los malos, por todo, personalidad, modo de hacer las cosas, etc., los Dragones de la Tierra, pero esta historia es un perfecto exponente de lo que se llama “esquema inverso típico de Clamp”: comenzamos con unos buenos y unos malos y a medida que avanza la historia es posible que las cosas peguen un vuelco, y no sean tal y como parecían ser. Es inevitable por tanto comparar X 1999 con la obra que las hizo profesionales y comenzó su larga carrera de éxitos, RG Veda, que hace gala del mismo esquema y que tiene otros puntos en común con ella (las propias Clamp así lo reconocen, y para muestra un botón:).

RG Veda se basa en la mitología hindú, en las sagradas escrituras del Rig Veda, lo que supuso toda una originalidad, y es una historia épica y dramática en la que Yasha (es célebre su parecido con Shiryu el Caballero del Dragón), el guerrero más fuerte del Reino Divino o Tenkai, un reino sometido a un dictador, el emperador Taishaku,  escucha la última profecía de una vidente que revela que si se reunen las seis estrellas, se pondrá fin al reino celestial, lo que es interpretado por Yasha como el fin del emperador, así que decide reunir a los seis guerreros, además de aceptar el deber que le impone la profecía de adoptar a Ashura, un bebé fuente de desgracias que fue sellado en un bosque y pertenece a una extinta raza, de ahí sus orejas picudas y sus ojos dorados, (y con una identidad sexual ambigua) pero al que Yasha enseguida coge cariño a pesar de que sea tan odiado.

  

Este manga está siendo editado por Norma Editorial en 7 tomos a 8.50 euros cada uno, en una edición de coleccionista muy esperada, con tomos muy gruesos y páginas a color que recogen a la perfección este famoso y celebrado manga de fantasía épica, por lo que no voy a incidir más en él. Pero como digo, el parecido entre X1999 y RG Veda es evidente: de alguna manera X 1999 traslada a la época actual las bases de RG Veda, con los cambios de rigor, pero tratando una vez más el tema del destino y del fin del mundo, y con malos que esconden buenas intenciones y buenos que acaban al servicio del mal con sus acciones, y giros inesperados de la trama.

El tema del destino es recurrente en las obras de Clamp, y es necesario aludir a él para entender el manga que nos ocupa: todos los personajes de X 1999 están predestinados. Aunque haya dos futuros, el destino de las personas está escrito, y los Dragones, sean del Cielo o de la Tierra, no tenían más remedio que serlo (ya hablaremos de ellos) desde que nacieron. El único que puede elegir es Kamui, es la única persona que puede decidir su destino. Pero ¿podrá su elección cambiar el destino de otras personas? En X la mayoría de los personajes (secundarios incluidos) tienen poderes, y suelen pertenecer a clanes “de magos”, ser monjes o sacerdotisas, señores de tal o cual elemento, etc. y las personas con poder se reconocen entre ellas. Clamp nos da toda una lección de ocultismo y de magia japonesa, un tema al que son muy aficionadas. Precisamente la madre de Kamui sabía que algo malo le iba a pasar a Saya, pero no pudo evitarlo. Hinoto le muestra a Kamui que el destino de su querida Kotori es morir, pero que tal vez él pueda cambiarlo al elegir su destino. Kamui al principio se nos muestra como un protagonista muy rebelde, (y chulito y violento en un primer momento) que pasa de todo y dice que no le importa el destino de la Tierra ni nada, pero las visiones de Kotori muriendo le atormentan. Y como se dice en el manga, si tiene a alguien a quien quiere proteger, protegerá la Tierra donde están sus seres queridos ¿no?¿Pero será su decisión acertada? ¿Podrá evitar la muerte de Kotori o se desencadenarán más desgracias? Y mientras tanto los Dragones de la Tierra empiezan a actuar por su cuenta y provocan que se acelere su decisión: están comenzando a destruir los sellos que protejen la Tierra (por supuesto, todos situados en Japón) ocasionando graves terremotos que siembran el caos y la destrucción. Para evitar la destrucción de dichos sellos, los Dragones del Cielo (que ya lo son a falta de la decisión de Kamui) poseen un poder único: la capacidad de crear zonas protegidas, unas barreras mágicas donde sólo pueden combatir los Dragones de ambos bandos, excluyendo al resto de la gente. ¿Qué decisión tomará Kamui? ¿Qué bando ganará al final? ¿Se salvará el mundo? Y sobre todo ¿por qué aparecen en todas las visiones dos Kamuis y siete miembros de cada bando, Siete Dragones del Cielo o (también llamados) Siete Sellos y Siete Dragones de la tierra o Siete Siervos? ¿Hay otro Kamui, y por qué?

Otro punto en común con RG Veda son las escenas sangrientas e impactantes. Precisamente se cree que esto, junto a los terremotos, puede ser la causa de la cancelación temporal de la serie, ya que, como se explica en Clamp: creando su propio universo, de Celia Bayarri, aludiendo a una entrevista realizada a las Clamp, tras el grave terremoto de Kobe la gente estaba muy sensibilizada, y un asesinato protagonizado por un joven estudiante puso de actualidad de nuevo la cuestión sobre la violencia en los productos destinados a jóvenes, como el manga. En X 1999 ciertamente asistimos a escenas terribles, como el desmembramiento de personas, o personas saltando en pedazos, y por supuesto heridas, mutilaciones, decapitaciones…  la verdad es que dicho así parece íncreible (y más si pensamos que se trata de un shojo manga) y terrible, por supuesto no son escenas gratuitas, y dentro del contexto apocalíptico se justifican, como si todo el dolor que causa una catástrofe las autoras tratasen de ejemplificarlo a través de una persona concreta; el hecho además de que los personajes estén predestinados o incluso sepan lo que les va a pasar hacen que te prepares para ellas, y las Clamp se las apañan para que el lector no sufra más de lo debido, pero aún así estas escenas bastan para crear suspicacia en los editores y polémica. No se puede negar que X es una tragedia, y de hecho la muerte de algún personaje, aún secundario, levantó protestas entre los lectores. No obstante las Clamp desean continuar y terminar X tal y como tienen planeado, pero de momento la serie sigue parada, tal vez esperando un momento más propicio, o una carga de trabajo menor pues ya sabemos que tienen muchas series abiertas. También es verdad que la incógnita no hace sino aumentar la fama de esta serie, que ya cuenta con dos finales diferentes en la película que se hizo en 1996 y en la serie de animación (de 2001).

En cuanto al estilo narrativo, este manga es muy curioso, porque además de los experimentos gráficos (y otras virguerías) que nos ofrece Clamp, puede recordarnos a una telenovela por la costumbre de las autoras de recordarnos cada cierto tiempo lo ocurrido en el manga, lo que incluye repetir viñetas tal cual sólo que añadiendo algo o siendo observada la acción ocurrida en ellas por otros personajes, para reinterpretarlas… Otra cosa no, pero las Clamp son muy claras y quieren que te enteres de la historia (a su debido tiempo, claro). También hay dibujos a doble página, mudos, de transición entre unas etapas y otras, y muchas reiteraciones de los “tópicos” de este manga: no sé cuántas veces se habrá repetido lo de “¡Kamui, debes salvar el mundo!” o “Tú eres el elegido” y otras frases recurrentes, que no obstante quedan muy bien. La lectura se hace muy agradable. Y además cada tomo incluye una historia corta final que nos cuenta un evento pasado (o la infancia) de los personajes principales, lo que hace todo más dinámico.

En nuestro país este manga ha sido editado por Planeta en una edición muy criticada, ya que se invirtió el orden de lectura, carece de sobrecubiertas, las onomatopeyas están fatalmente traducidas, limitándose a tapar las japonesas con unos letreros tan grandes que en ocasiones tapan casi todo el dibujo de esa viñeta (hay algunas que practicamente son todo onomatopeyas) y con una calidad de papel e impresión bajas, que impedían apreciar bien los dibujos sobre todo en las escenas más oscuras. La mayoría de fans creen que esta edición no le hace justicia a la magna obra de Clamp y esperan como agua de mayo una reedición en condiciones, a poder ser de lujo, que incluya extras como las cartas que se obsequiaban en la edición japonesa. Se han editado los 18 tomos aparecidos hasta la fecha, y al menos a un precio no muy elevado, 5,95 euros cada tomo. Los tomos tienen la particularidad de que todos juntos forman en el lomo un dibujo largo con todos los personajes del manga (cada tomo dedica la contraportada a un personaje que es el que aparece también en el lomo, y un color, que es el del título, pues en todas las portadas, sobre fondo negro lo único que aparece es una enorme X, debajo el nombre de las autoras: Clamp, en el centro el número de tomo, y la leyenda “their destiny was foreordained, 1999″, y finalmente la editorial. Un diseño muy llamativo, sin duda).

             

One Response to “X 1999 (primera parte)”

  1. es jenial……..:P

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