Critica del Antroxu 2010 en Mieres
Después de pedir por activa y por pasiva, a todos los dioses que puedan existir, que no lloviese durante el desarrollo del desfile, se cumplió la petición y todos los mierenses pudimos disfrutar de un estupendo desfile de carnaval, colorista y variado como últimamente vienen sucediéndose año tras año a pesar del nefasto clima que acompaña esta festividad.
En esta ocasión, yo mismo participé activamente en el desfile, habiéndome apuntado previamente en la casa de cultura. Desfilé disfrazado de Águila Roja y en compañía de una persona que hacía de Satur, su escudero. Personalmente y, modestia aparte, mi traje de Águila roja estaba clavado al personaje y por ello consideré oportuno el apuntarme a la festividad del antroxu.
El desfile como digo fue rico y variado y me parece que todo el mundo quedó satisfecho. Durante el transcurso del mismo actué y me dejé los huesos en una coreografía con golpes de artes marciales, de espada, carreras y todo tipo de parafernalias artísticas para despertar el interés del público que, en muchos puntos del trayecto, rompía a aplaudir e incluso se querían sacar fotos conmigo llegando algunos a desafiarme con espadas.
Al finalizar, en el parque Jovellanos, se procedió a la actuación de las charangas y a la explosión de la trucha del Caudal para la posterior entrega de premios y, pese a haber sido un resultado justo dada la complejidad de los trajes ganadores, es aquí donde más quiero incidir con la crítica ya que no todo es oro lo que reluce.
Para empezar la entrega de premios es sosa, larga y tediosa. Se hace cansado ver las actuaciones de las charangas y tener que esperar a los premios máxime cuando la totalidad del público presente en el parque son los propios participantes. En mi opinión, con la actuación de los brasileños habría bastado ya que gente como yo, que no vivo en Mieres centro sino en el extrarradio, quedé sin transporte público y me vi obligado a coger un taxi. En este punto la organización debería tener en cuenta a la gente que, como yo, nos apuntamos y cumplimos con las normas establecidas, una de ellas, el estar presente a la hora de anunciar los ganadores.
Durante la entrega de premios, hubo ganadores que no estaban presentes y se les insistió repetidamente, llegando a incumplir los términos de esas normas que los demás sí cumplimos pasando frío para estar atentos a la entrega de premios. Además, a la hora de recoger este premio no fue nadie de los disfrazados sino un apoderado, considero un error enorme este procedimiento que ningunea al resto de participantes.
De la misma manera, estoy de acuerdo con los premios, todos los ganadores merecían un reconocimiento por su trabajo y esfuerzo, pero hubo unos con los que no estuve de acuerdo, y me refiero concretamente a los que iban disfrazados de época con unos trajes muy llamativos y bonitos pero que eran comprados o alquilados y durante el desfile no hicieron nada más que andar saludando de un lado a otro. Señores del jurado, si de verdad valoran la actuación en el desfile y el trabajo hecho a mano así como la originalidad, deberían haber premiado al hombre que iba prácticamente desnudo criticando al gobierno, al hombre que llevaba en su cabeza una mesa con Zapatero y Rajoy tomando una sidra que, escanciaban de verdad, o porque no decirlo, yo mismo que llevaba un disfraz que le costó semanas crear a una persona muy querida para mí. En este punto quiero criticar muy duramente al jurado.
También creo que las normas están mal establecidas. Todos los ganadores, y me refiero exclusivamente a la categoría donde yo participaba, tenían carromatos y carrozas salvo una pareja que tenia un asombroso disfraz hecho de reciclaje. Considero un error el introducir una categoría única para los que no vamos con carrozas ni historias de esas ya que aunque tengamos mucha imaginación y calidad en nuestros trajes, nunca podremos superar al esfuerzo de una carroza.
En mi opinión deben crearse más categorías, más repartidas para que todo el mundo tenga oportunidad, y los premios no tienen tampoco por que ser excesivamente grandes, sino un reconocimiento por la labor y esfuerzo desempeñado.
Otro error que creo debe corregirse es la forma de llevar a cabo el desfile. Pese a ser muy espectacular y bonito, podría serlo aún más si en lugar de contratar a las charangas se celebrase un concurso de charangas donde se premie a la mejor. De esta forma, acudirían muchas más charangas, con mucha mayor espectacularidad y el ayuntamiento se ahorraría una buena cantidad de dinero que podría invertir para premiar a la ganadora o al resto de participantes. Eso es lo que hacen otras ciudades y asi salen esos brutales desfiles que sorprenden a todo el mundo.
Finalmente me queda felicitar al ayuntamiento de Mieres por el esfuerzo realizado para llevar a cabo esta festividad pese al mal tiempo, pero a su vez critico la organización y las formas ya que puede hacerse mucho mejor, mucho más justo para los participantes en los concursos y mucho más espectacular para los mierenses.
Un saludo

